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B Life® | 15 de Septiembre 2026
3.5 min de lectura
No es un secreto que la gastronomía mexicana está llena de ingredientes, sabores y tradiciones que forman parte de nuestra cultura y de muchos de nuestros rituales en familia. Ya sea pozole, tacos, enchiladas, tostadas o tu antojito favorito, durante el 15 de septiembre no solo celebramos a México, también celebramos su gastronomía. Y aunque muchos de nuestros platillos favoritos tienen fama de ser “pesados” o muy calóricos, disfrutarlos no tiene por qué significar dejar de cuidarte.
Yo siempre les menciono a mis pacientes que la clave no está en eliminar lo que te gusta, sino en aprender a disfrutarlo con equilibrio, escuchar a tu cuerpo y aprovechar la variedad de ingredientes que también forman parte de nuestra cocina. Aquí te comparto algunos tips que suelo manejar en consulta:
Súmale variedad a tu plato: Sabemos que la mejor ensalada puede ser un buen plato de pozole con suficiente proteína, lechuga y rabanitos, así que aprovecha todos esos ingredientes que pueden complementar tu platillo. Procura que no falten las verduras y una buena fuente de proteína, ya que esta última también puede ayudarte a sentir mayor saciedad.
Deja de lado la culpa: Cuando comenzamos a clasificar ciertos alimentos como “prohibidos”, disfrutarlos puede terminar acompañado de una sensación de culpa. Una buena recomendación es prestar atención a tus porciones: come despacio y date tiempo para reconocer cuándo te sientes satisfecho. Así podrás disfrutar realmente aquello que elegiste comer, sin sentir que necesitas compensarlo después.
Negocia con tu plato: No necesitas transformar por completo una receta tradicional para encontrar un mayor equilibrio. Puedes elegir preparaciones asadas u horneadas, agregar alimentos que aporten fibra —como frijoles y lechuga en tus tostadas— o simplemente servir una porción que te permita disfrutar sin terminar demasiado lleno. Y si eliges un platillo más abundante, intenta comer con calma y escuchar las señales de tu cuerpo.
¿Y de tomar?: La hidratación también cuenta. Algunas bebidas, como los refrescos o ciertas aguas preparadas con concentrados y azúcares añadidos, pueden aportar una cantidad considerable de calorías sin que nos demos cuenta. El agua natural puede ser tu principal opción para mantenerte hidratado y, si quieres disfrutar de una buena agua fresca, puedes prepararla con fruta y buscar alternativas para endulzar, como el monk fruit. El objetivo no es dejar de disfrutar, sino encontrar opciones que también se adapten a tu estilo de vida.
Comer es mucho más que nutrirnos. También significa compartir, celebrar, recordar recetas familiares y mantener vivas nuestras tradiciones. Por eso, cuidar de ti no debería significar renunciar a los sabores que disfrutas. La próxima vez que te sientes a disfrutar tu platillo mexicano favorito, hazlo con calma, equilibrio y, sobre todo, sin culpa. Porque disfrutar de nuestra gastronomía también forma parte de celebrar lo que somos.
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